Mi historia empezó con una mudanza: de la energía vibrante de Londres a la calma (a veces inmovilizante) de Sicilia.
Pasé de un ritmo rápido y creativo a una vida más lenta, donde sentía que mis intentos de crear un negocio con mi arte, tras años de esfuerzo, no daban fruto.
Me esforcé tanto en encajar en un ambiente que quizá no era el mío, que poco a poco fui perdiendo mi esencia y mis ganas de luchar.
Esto no pasó de la noche a la mañana. Pasaron años antes de tocar fondo, de llegar a ese momento donde lo único que sentía era oscuridad.

Londres, donde estudié maquillaje e hice un curso para crear tocados

Mi mejor amiga, mi musa, hizo tantas veces de modelo en mis aventuras creativas.
Maquillaje, cabello y tocado hechos por mi.
Cuando ese momento llegó, no me avisó.
No me acuerdo de los síntomas iniciales, solo me acuerdo de cuando ya estaba inmersa en la oscuridad.
Mi mente que repetía pensamientos en bucle: ''esto no tiene sentido'', ''nunca lo conseguiré'', ''no estoy en el lugar correcto'', ''nadie me entiende'', ''no tengo nadie con quien hablar''...y mientras ella (mi mente) repetía esto sin parar, de mi boca no salía nada porque creía que no tenía sentido hablar de ello, creía que era mejor tenerlo todo dentro.
Hasta que perdí mi voz. Literalmente.
Llegó un momento en el que construir una frase de dos palabras conllevaba muchísimo esfuerzo (mi mente estaba tan nublada que me costaba pensar coherentemente) y cuando abría la boca emitía susurros sin fuerza, afónicos, dolorosos.
Decidí que ya no iba a perseguir más ese sueño.
Que, si iba a seguir creando, sería solo para mí. Porque parecía que nunca iba a lograr lo que mi alma deseaba profundamente.
Así es como dejé que mi creatividad fuera la última de mis prioridades.
Esa a la que nunca llegas, porque hay demasiadas cosas que hacer. Porque pones las necesidades de otros por delante de las tuyas.
Y así, vas dejando de lado lo que te nutre, lo que te da vida, lo que te conecta contigo misma.

En Sicilia empecé a interesarme más por lo natural; las plantas, sus colores, sus secretos
Viví durante meses en modo mecánico, silenciosa, desconectada, evasiva, haciendo un esfuerzo enorme para cumplir con mis responsabilidades como madre.
Hasta que un día dije “basta”. No podía seguir así.
Estando de vacaciones en mi país, me atreví a hablar, con mucho esfuerzo, con una persona que me conoce muy bien.
Esa persona me escuchó con paciencia y amor.
Y también me introdujo al mundo de los aceites esenciales.
Al principio los usaba sin saber muy bien cómo ni para qué, solo con la intención de sentirme un poco mejor físicamente.
Poco a poco, empecé a incorporar rutinas de autocuidado, a cuidar mi alimentación, dejar de usar productos tóxicos, prestar atención a mi cuerpo y mi mente… y algo empezó a cambiar.
Volví a sentirme más clara. Más fuerte.
Volvió la energía. Y con ella, las ideas.
Volví a crear, pero desde otro lugar.
Ya no desde la presión o la expectativa.
Sino como una forma de escucharme, de soltar, de reencontrarme.
Pintar, hacer collage, experimentar con técnicas y colores volvió a ser un refugio.
Un canal para expresar lo que no encontraba palabras.
Un espacio sin juicio. Solo presencia.
Decidí que merecía otra oportunidad. Que quizás podía crear algo distinto.
A través de los grupos de dōTERRA conocí a mujeres inspiradoras.
Elegí trabajar con una mentora que me ayudó a unir todas mis piezas:
el arte, el bienestar y mi deseo de construir algo propio.
Hoy creo casi todos los días. Me cuido.
He aprendido nuevas técnicas, mejorado mi arte, y descubierto que la tecnología no es un muro si la enfrento con paciencia.
Y lo más importante: he aprendido que no necesito horas para reconectarme.
Unas gotas de aceite, un trazo de pintura, una respiración profunda… y vuelvo a casa. A mí.
He entendido que las decisiones que tomamos y lo que nos decimos cuando nadie escucha, son la clave.
A veces creemos que las grandes decisiones vienen con fuegos artificiales.
Pero muchas veces, las decisiones que más nos transforman son casi silenciosas.
Como cuando te dices:
“No puedo más.”
O:
“Voy a intentarlo una vez más.”
Lo que nos decimos importa.
Cada día nos hablamos. A veces con ternura, a veces con juicio.
Y esa voz interna —que nadie más escucha— decide por nosotras mucho más de lo que creemos.
Yo misma tomé decisiones que parecían pequeñas:
“Hoy no voy a crear nada.”
“Esto no sirve para nada.”
“Voy a darme una última oportunidad.”
Y esas frases moldearon mi camino.
Me alejaron o me acercaron a mí misma.
✨ Decidir cuidarte es una revolución silenciosa.
Usar aceites esenciales no fue una moda. Fue una decisión pequeña y poderosa:
“Quiero sentirme un poco mejor.”
Y esa frase se convirtió en acción.
Y esa acción en ritual.
Y ese ritual en un nuevo estilo de vida.
🎨 Crear también es una decisión
Decidir crear cuando estás bloqueada.
Pintar aunque no salga bonito.
Decir “esto lo hago solo para mí” también es un acto de valentía.
A veces, la creatividad me ha devuelto frases que yo no era capaz de decirme:
“Sigo aquí.”
“Esto también pasará.”
“Estoy volviendo a casa.”
💌 Hoy quiero recordarte esto:
Las cosas que te dices importan.
Porque se convierten en decisiones.
Y las decisiones, con el tiempo, cambian tu vida.
No subestimes el poder de un pequeño sí.
Una invitación suave para volver a ti
Hoy sé que mi creatividad forma parte de mi bienestar y la incluyo en mis rutinas.
Puedo combinar aceites, trazos, silencios y colores, y dejar que cada gesto me acerque un poco más a mí.
Si tú también estás en un momento de cambio, de búsqueda, o simplemente quieres reconectar con tu parte más creativa, estás en el lugar adecuado.
Aquí comparto lo que me ha ayudado, por si a ti también te sirve.
Porque a veces, solo necesitamos eso: un pequeño espacio donde respirar, crear y empezar de nuevo.
Con una gota de aceite.
Con un trazo de color.
Con un pequeño sí.
🕊️ ¿Te apetece dar ese primer paso?
En el pie de esta página encontrarás tres recursos gratuitos que he creado con cariño:
✨ Un PDF con frases y palabras para inspirar tus proyectos creativos.
🎨 Una guía para soltar el estrés en 10 minutos con arte y aceites esenciales.
🌱 Una clase de introducción al mundo de los aceites, con ideas prácticas para usarlos en tu día a día, tanto a nivel físico como emocional.
Elige el que más resuene contigo y empieza cuando quieras.
Aquí estoy, caminando contigo.

La información compartida en este artículo tiene fines educativos e informativos basados en mi experiencia personal y conocimiento sobre aceites esenciales y bienestar. No pretende sustituir el consejo, diagnóstico o tratamiento de un profesional de la salud.
Si tienes condiciones médicas preexistentes, estás embarazada, en periodo de lactancia o estás tomando medicación, consulta con un médico o especialista antes de usar aceites esenciales.
El uso de afirmaciones y prácticas de mindset es una herramienta de bienestar, pero no reemplaza el apoyo psicológico o terapéutico cuando es necesario.
Cada persona es única, y los resultados pueden variar. Escucha tu cuerpo y utiliza estos recursos con responsabilidad y cariño hacia ti misma.

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Sobre mi

Hola 👋soy Idoia, y este es mi blog. Algunas de mis cosas favoritas son viajar, cantar y tener las manos ocupadas con colores, papel y tijeras :)
Tu mini botiquín creativo, emocional y físico, para usar sin receta

Una clase donde te cuento las bases sobre los aceites esenciales: qué son y como se usan en el día a día.